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Julio César Pavanetti Gutiérrez
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"INTRODUCCIÓN"
Seguramente comencé a escribir por la misma razón que Henry Miller, es
decir por la impostergable necesidad de expresarme y ser comprendido.
He leído alguna vez que se escribe porque se esta enfermo de poesía y
porque también se tiene la secreta y bien humana esperanza de ser
reconocido, por la calidad de sus escritos. Yo no me considero un
poeta, aunque si tomamos por cierta esa consideración, posiblemente lo
sea. Porque amo la poesía, porque me envuelven sus deslices y
secretos, porque disfruto leyendo poemas y también porque me duelen
los versos cuando claman por salir al exterior y me exigen que me
convierta en poeta por un instante para volcar al papel los
sentimientos atrapados en mi alma. En el fondo siempre escribí para
mí, seguramente llevado por ese impulso y ese empujón que me daban los
versos, pero lo cierto es que en la poesía unas veces y en mis pobres
rasguidos de guitarra otras muchas, he hallado el refugio y la
compañía que me aislaban del gris, cotidiano y rutinario, iluminando
mi interior. Mis canciones y poemas son un peregrinaje por distintos
temas donde prevalecen el amor y el desamor, una constante en la
creación poética de todos los tiempos y a la vez rasgos inequívocos de
un viaje basado en su mayoría por experiencias personales. Durante una
primera etapa que comienza en 1967 cuando contaba con trece años y
finaliza en 1976, las letras (principalmente de canciones) las escribo
en Uruguay, fundamentalmente en Montevideo y en el Balneario El Pinar
(Canelones), salvo un par de ellas que fueron escritas en Roma y una
que fue escrita en Miami, entre los años 1970 y 1974. A partir de 1977
cuando fijo mi residencia en Benidorm (España), escribo en forma más
espaciada y se produce un gran paréntesis que va desde 1982 hasta
1992, diez años donde no escribo absolutamente nada. En 1992 escribo
"Tango Homenaje", en 1994 escribo "Noche de Clásico" y se vuelve a
producir otro paréntesis hasta Octubre de 1997, cuando escribo un
poema a Eles, mi compañera, para felicitarla por su cumpleaños. En los
años 1997 y 1998 vuelvo a escribir alguna canción pero, coincidiendo
con mi entrada en el mundo virtual de Internet, comienzo una nueva
etapa donde predominan los poemas, nacidos en su mayoría como
respuesta a una necesidad de expresar sentimientos y vivencias
personales. Actualmente estoy inmerso nuevamente en esas etapas de
silencio donde prevalece la desazón y el desánimo que me llevan a
dejar de escribir, me había aventurado a incursionar en el mundo de la
novela, pero esos estados de ánimo en los que caigo con frecuencia
cuando tomo conciencia de que la realidad es más fuerte que mis deseos
y me hace renunciar a cosas que quiero ante el dilema de tener que
elegir, o hace que mi mente tenga que elegir un camino que mi corazón
no desea, me han alejado de todo tipo de escritura. Actualmente soy
incapaz de sentarme a escribir nada y solo hallo la paz en largas
caminatas al borde del mar donde quedo a solas con mis pensamientos y
mi insignificancia frente a toda su maravillosa y espléndida
inmensidad. Por último resaltar, sin que sirva de justificación, que
todos estos poemas fueron escritos respondiendo a una necesidad
íntima, sin la menor intención de que vieran la luz; por lo tanto son
de rima tradicional y gran sencillez expresiva, no exentos de errores
técnicos. Jamás pensé en publicarlos pero la insistencia de amigos
nacidos del mundo virtual y también de amigos del mundo real, me
llevaron a tomar la decisión de registrarlos e imprimirlos sin otra
aspiración que compartir mis sensaciones y mis sentimientos con ellos
y con mi familia.
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BREVE BIOGRAFIA
FECHA DE NACIMIENTO: 27 de julio de 1954
LUGAR DE NACIMIENTO: Montevideo ( Uruguay)
ESTUDIOS CURSADOS: Tres años de escuela en el Colegio y Liceo San Francisco de Sales
(Maturana) y el resto incluído liceo y dos años de Preparatorios de Abogacía y
Notariado en el Colegio y Liceo Sagrada Familia de la
ciudad de Montevideo.
ESTADO CIVIL: Casado con Elzbieta Rosa Mazurkiewicz Iglesias
HIJOS: Dos hijas Fiorella que cumplirá 15 años el próximo 17 de diciembre y
Gabriela que acaba de cumplir 9 años el pasado 2 de septiembre.
PROFESION: Empleado de banca.
CIUDADES DONDE HE VIVIDO: Montevideo, Roma (1970), New York (1974), Santander (España)
(1977) y Benidorm (España) desde finales del 77 hasta la fecha.
VIAJES: He tenido la suerte de viajar bastante y he estado en países de cuatro
continentes distintos, disfrutando de sus paisajes y enriqueciéndome interiormente con
sus gentes y su cultura. Sólo me resta poner mis pies en Oceanía. |
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VOLVIO POR UNA NOCHE
Volvió aquella sonrisa
En su forma más pura
Confundida con la brisa
Envuelta en una nube oscura
Volvió radiante, sin tiempo
Con su brillo más caro
Como recordando momentos
Que regresan del pasado
Volvió la mueca de alegría
Dibujada en su rostro infantil
Con la misma inocente picardía
Que aún gira en torno a mí
Volvió el recuerdo casi olvidado
De viejos carnavales compartidos
De disfraces y rostros pintados
De tambores y lejanos sonidos
Volvió breve por una noche
Danzando entre algodones
Resplandeciente como un broche
Entre sábanas de colores
Volvió y se fue como llegó
Como llega y se va el viento
Volvió, se fue y me dejó
Este agridulce sabor que siento
Volvió en sueños
Volvió por una noche
Volvió en silencio
Para amarme sin reproche

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VIAJANDO EN EL VIENTO
En esta noche de estrellas diferentes
Sobre la cómplice luna me transparento
Musitándole a la brisa choco de frente
Con las olas de este mar que no siento
Busco inútilmente en su azul incierto
Aquellos rincones conocidos de mi barco
Luces de un faro que hube descubierto
Con reflejos que de mi mente no aparto
Separo algas de la inocua espuma
Y las extiendo sobre la desnuda arena
Inhalo su salado aroma que rezuma
Recuerdos de viejos olores sin penas
Aparecen rocas de formas caprichosas
Variopintas mujeres de sexo marrón
Curvas minerales que suben ociosas
Por la línea invisible de la calle Rincón
Extiendo mis brazos al oscuro cielo
Para que el viento en su seno me reciba
Y me lleve cubriéndome con su velo
Para que Montevideo mi presencia perciba
De tanto soñar tal vez dejó de ser ficción
El calor sube, retumban las lonjas y me veo
Por el viejo barrio Sur a golpes de tambor
Entrelazado a tus calles querida Montevideo
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Un sueño nada más
Estás y sé que no te tengo
Eres una ilusión nada más
Sé que eres sólo un sueño
Y que mañana ya no estarás
Me refugio en mis canciones
Me sumerjo en mis poesías
Forman un mundo de ilusiones
Pero son las únicas cosas mías
A veces se queda abierta
La ventana de mi tristeza
Y por ella se cuela cierta
Esta soledad con su pereza
El engaño me descompone
Me empuja hasta el encierro
Náufrago en mis ilusiones
Me enclaustro con mis desvelos
Sé que bailas para otros ojos
Sé que bailas para otra gente
Son escenas de rayos rojos
Y cantos de amor ausente
Se desvanece mi alegría
Cada vez que te vas lejos
Pues sé que llegará el día
Que nos quedemos sin regreso
Deshecho sin tu presencia
El encanto que nos envuelve
Envío al mar besos en tu ausencia
Pero una ola me los devuelve
La farsa me envía al lodo
Los misterios y tu desamor
El silencio lo devora todo
Con su ruido ensordecedor
Una noche te he visto acercar
Y mi llama comenzó a arder
Hurgaste pausada en mi litoral
Sin terminarlo de recorrer
No lograste poder atravesar
Mi tibia encrucijada genital
Comencé lento a despertar
Sólo fue un sueño, nada más
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Un Lugar llamado... mañana
Jamás olvidaré aquella noche, cuando en el andén observaba
La palma de tu mano apoyada quieta contra la última ventana
Como si tu mano pudiera detener el tiempo para no marcharte
Como si quisieras a mi mundo aburrido para siempre aferrarte
El tren comenzó a andar lento y dejó oír su quejumbrosa voz
Como dudando si arrancar y marcar ese espacio entre los dos
Pero al fin llegó el momento, una vez más triunfó la realidad
Y el tren, con su paso lento, se fue perdiendo en la oscuridad
Dejando tras de sí, huellas de un tiempo que nos fue hermoso
Las huellas de un tiempo inolvidable, mágico y maravilloso
E internándose con seguridad en la noche espesa e impoluta
Fue redescubriendo vagas e inesperadas cartas sobre la ruta
Cartas de distancia, recuerdos, melancolía y soledad para mí
Cartas de distancia, olvidos, regreso y continuidad para ti
Regresaste a tu mundo y a esa tu vida agitada y desordenada
Llena de misterios para mí pero que no cambiarías por nada
Yo permanecí a solas con los recuerdos de ese tiempo feliz
Tiempo único de juventud y placer que el tren alejó de mí
El ayer fue para mí una mezcla azul de verano y felicidad
El hoy no es más que un conjunto de invierno y soledad
Pero el ayer y el hoy tienen un secreto lugar de encuentro
Cierto es que tienen un lugar de abrazos y reconocimiento
Un lugar de fe y esperanza donde recuperar aquellas ganas
Cierto es que hay un lugar para los dos, se llama... mañana
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Tu
voz
Tu voz es como una droga
De la que no puedo prescindir
Sin ella mi alma se ahoga
Pues ella me ayuda a vivir
Necesito tenerla a cada hora
Y embriagarme con el arrullo
De esa música que atesora
Lo más hondamente tuyo
Tu voz alimenta mi espacio
Y lo abre y lo alegra todo
Cuando desciende despacio
Y con ella me quedo solo
De la lontananza me viene
Y su claridad me alumbra
Con el fulgor que tiene
Un farol en la penumbra
Tu voz es guía y camino
Por donde corren mis días
Como el agua sin destino
De nuestro Santa Lucía
Tu voz tiene la dulzura
De las arpas paraguayas
Nunca pierdas esa ternura
Mi muchachita uruguaya.
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Sueños de Febrero
Fundes los hielos milenarios con tu mirada
Abrasas la mía con tus ojos profundos
Cálidos y tiernos en los cuales me hundo
Refrescas e iluminas a mi alma cansada
Emerges igual que mis sueños de febrero
Núbil, mujer, de risa fácil y cielo que irisa
Niña, madura, inocente y dulce sonrisa
Eres como te imaginaba y así te quiero
Burlando escollos, al mar y sus corrientes
En viaje invisible de alucinantes ilusiones
Silencioso, regreso a mi tierra de pasiones
Traspasando ese punto que sólo tú sientes
Hay agua y gaviotas en nuestro encuentro
Relámpago inacabable y luces inagotables
Encendidas pieles tras besos indeclinables
Respirando sensaciones que sólo yo siento
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Sin un adiós
Cuando llegue el nuevo día
Y se filtre por la mañana
La luz del sol en tu ventana
Mientras cantas distraída
Alguna vieja canción mía
Volverán a tu memoria
Rojos momentos de gloria
Que te queman todavía
Cuando se introduzca vencido
Por tus entrañas el recuerdo
Regresará el placer lerdo
Que junto a mí has vivido
Cuando roces tu sexo dormido
Bajo la sábana caliente
Desfilarán por tu mente
Placeres que hemos compartido
Cuando desciendan perdidas
Dos lágrimas por tu mejilla
Y una tenue luz amarilla
Se dé un paseo por tus heridas
Cuando visiones desteñidas
Regresen vivas del pasado
Piensa que sigo enamorado
Guardando penas escondidas
Si rebuscas en tu vida
Hallarás momentos placenteros
Pero el amor puro y verdadero
Sólo estará una vez, querida
Ha sido una ocasión perdida
Para la que ahora no vale el llanto
No encontrarás quien te ame tanto
Como este que sufre y no te olvida
Ya no sirven los lamentos
La distancia es cruel y enfría
Y aunque te quiera todavía
Ahora soplan nuevos vientos
Te guardaré bien adentro
Dormirás en mi corazón
Vivirás siempre en mi canción
Y en lo mejor de mis sentimientos
El tiempo le quitó el sentido
A los planes que habíamos hecho
La distancia los ha deshecho
Lanzándolos lejos al olvido
Y aunque mucho he sufrido
Mi amor por ti no ha cambiado
Date una vuelta por tu pasado
Y sabrás cuanto te he querido
Mas aunque todo haya acabado
Si un día decides regresar
Me hallarás frente a este mar
Como si nada hubiera pasado
Frente a este mar azul y salado
Que fue testigo del amor
Y que ahora conoce mi dolor
Pues sabe que sigo enamorado
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QUE NO AMANEZCA
(Hasta que sea el tiempo)
Quisiera que la luz no volviera
Que el amor siguiera bailando
Quisiera que jamás amaneciera
Y las horas no se fueran volando
Despierta la ciudad lentamente
Con sus laberintos y encrucijadas
Por la ventana asoman dolientes
Los haces de una tenue luz dorada
Lentamente la ciudad se despierta
Con su enjambre de estridentes sonidos
Mi mirada permanece abierta
Y despiertos todos mis sentidos
¡Que no amanezca, hasta que sea el tiempo!
¡Que no amanezca, hasta que sea el tiempo!
Hemos ocupado el espacio perdido
Nos amamos dulce y salvajemente
Aquí en este rectángulo hundido
Nos hemos entregado totalmente
Nos hemos sumergido en la humedad
Y el calor que desprende el amor
Sexos mezclados en la oscuridad
Respirando vida en su fragor
Luego pasé horas a su lado
Observando su hermosa desnudez
Inmóvil y fascinado
Reteniendo su tierna candidez
¡Que no amanezca, hasta que sea el tiempo!
¡Que no amanezca, hasta que sea el tiempo!
Su piel tersa, de otra gente
De otras manos, de otra escena
Ahora está como ausente
Frágil, cristalina y serena
Su rostro tiene algo de madre
Algo de amor que sigue en espera
Disimula el riesgo, el sexo variable
Y su otro yo oculto en las tinieblas
Su rostro tiene algo de engaño
Algo de inocencia y de maldad
Su rostro tiene algo de reclamo
Algo de pecado y algo de bondad
¡Que no amanezca, hasta que sea el tiempo!
¡Que no amanezca, hasta que sea el tiempo!
Ya no es el torbellino diurno
Cayó como una suave brisa
Sobre ella un manto taciturno
De ternura y leve sonrisa
Reposo en su verde pradera
Aunque sus ojos estén cerrados
La observo como si esta fuera
La última vez que esté a su lado
Sigue a mi lado acurrucada
Durmiendo plácidamente
Sus piernas a las mías entrelazadas
Su rostro diáfano casi sonriente
¡Que no amanezca, hasta que sea el tiempo!
¡Que no amanezca, hasta que sea el tiempo!
Fue maravilloso darle todo mi ser
Vibraron impetuosas nuestras entrañas
Ahora sus ojos comienzan a aparecer
Tintinean lentamente sus pestañas
Para ella comienza un nuevo día
Para mí no pues permanecí despierto
Quisiera en su cuerpo frenar mi vida
Hallar la cadencia exacta del tiempo
Encontrarle el pulso a la tierra
Sentir su latido contundente y altivo
Quisiera vivir aunque más no fuera
Para realizar el sueño por el que vivo
¡Que no amanezca, hasta que sea el tiempo!
¡Que no amanezca, hasta que sea el tiempo!
Ya nada me importa mas que ese sueño
Sólo vivo para amarla y poder cumplirlo
Mi pensamiento y mis horas tienen dueño
Están llenos de ella, ¿Podrá sentirlo?
Será el tiempo del reencuentro
Con sabores y viejos olores
Ya no habrá mas encuentros
A escondidas, ni temores
Será el tiempo de candombes
Vibrando en nuestras calles
Repiquetear de tambores
Latiendo en nuestra sangre
Será el tiempo del amor
Por calles de adoquines
Con malvones y ceibos en flor
Madreselvas y jazmines
Será el tiempo de la vida
Después del exilio eterno
Será tiempo de alegría
Cumplido nuestro sueño
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Preámbulo
Tumbado en la arena
Me entrego a tus caricias
Que recorren mi cuerpo
Con extremada pericia
Ebrio, recojo tu perfume
¡Oh! Sensual delicia
Que me llega dulcemente
Empujado por la brisa
Paredes de fuego imaginarias
Levanto contra la vulgaridad
Para evitar miradas acusadoras
Que penetran en la intimidad
Exploras oralmente
Mis puntos más sensibles
Conoces a la perfección
Mis alturas y mis declives
Me abandono a este placer
Que sólo es tierno aperitivo
De mágicos momentos de hotel
Que ya sienten tu cuerpo y el mío
Correrán tres soles hacia poniente
Soltaremos vida en la habitación
Beberemos en copa de cristal
El sabor neutro de nuestro amor

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Nimbus
Son ríos de sangre y fuego
Derramados al atardecer
Mezcla de realidad y ensueño
Que en vano deseé poseer
Son imágenes intangibles
Y hermosas de contemplar
No persiguen exhibirse
Mas no paran de destacar
Son bocetos inacabados
Reinas de lo inmaterial
No rivalizan con el hado
Y lo vencen con facilidad
Llevan esperanza e ilusión
Entre sus curvas de cristal
Son medicina cuando el sol
Agobia, intentando sofocar
Bella naturaleza muerta
Que abren mi imaginación
Mis ventanas, mis puertas
Mostrándome tal cual soy
Diminuto grano de arena
En el infinito universo
Su música siempre suena
Con un ritmo perverso
No la oigo aunque lo intento
No veo su esencia y la busco
Quisiera palparlas, no las siento
Son aire y agua en juego brusco
Son masa de seda y algodón
Desfilando alegres en libertad
Son fantasía e imaginación
Paleta de colores y eternidad
Parecen colgadas del cielo
A quien engendran y alimentan
Como ellas quisiera correr ligero
En las negras noches de tormenta
A veces llevan desolación en paradoja
Que nunca acierto a comprender
¿Será que ha de existir el mal que moja
A el bien para poder a éste entender?
Hoy utilicé sus formas y me dejé llevar
Las uní en silencio después de combinarlas
Tumbado en placentero sosiego pude llegar
A percibir su grandeza y así aprendí a amarlas
Las gocé desde abajo sentado en un prado
Las admiré desde arriba viajando en avión
Fueron paz para mi alma y cuerpo cansados
Alimento sagrado para la imaginación
Gracias por haberme dado hoy la base
Para poder detenerme a soñar y meditar
Gracias por la forma y ese color que nace
En mis ojos absortos y llega al más allá
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Me acostumbré a quererte
Me acostumbré a quererte
Casi sin darme cuenta
Igual que entra la muerte
Sin que se le abra la puerta
¿Cómo nació mi amor?
No lo sé, pero surgió
Silencioso y sin temor
Igual que nace una flor
Sin búsqueda ni espera
Aquella noche estrellada
Cuando iluminó la esfera
Nuestra dulce llamarada
Me acostumbré a quererte
Desde que nuestra entrega
Fue creciendo viva, fuerte
Sin que nada se interpusiera
Desde que cada día
Con tu llanto he sufrido
Y con tu jovial alegría
Cada jornada he reído
Desde que me arrasó
Tu fuego divino
Y me subyugó
Tu dulce sonido
Desde que enamorado
En tus ojos me miro
Y en la noche a tu lado
Me entrego rendido
Desde que temblamos
Al roce de la piel callada
Y cada día despertamos
Con el alma entrelazada
Desde que tu presencia
Mis impulsos aquieta
Y como consecuencia
Me convertí en poeta
Desde que no se renuevan
Tan veloces mis tejidos
E hilos de plata pueblan
Mis cabellos raídos
Desde que me trajo el viento
Tu nombre sin conocerte
Desde ese mágico momento
Me acostumbré a quererte
Casi sin darme cuenta
Igual que entra la muerte
Sin que se le abra la puerta
Así, me acostumbré a quererte

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Los amantes del Mar Muerto
Ella se apoyó sobre él
Él se sintió mucho mejor
Con el roce de la piel
Descubrieron el amor
Lo tuvieron que esconder
La religión les separaba
Tenían mucho que perder
Pero el amor les quemaba
A ella no le importaba
Su religión diferente
E ilusionada trepaba
Hacia el amor naciente
Ayudaba en el hospital
Trabajando de enfermera
Él era enviado especial
De una revista extranjera
Ortodoxos eran en su casa
Del Halaká, practicantes
Bajo el sol ardiente de Gaza
Se entrelazaron palpitantes
Su familia no lo aceptaría
Debían tomar una decisión
La tarde lenta languidecía
Un asor apagaba su son
Decidieron escapar
Y planificaron con esmero
Una fuga para llegar
Hasta un país extranjero
Los dos se fueron alejando
De los sitios de refriega
Pero les estaban esperando
Los guardias de frontera
Iban a un país neutral
Los frenó una metralleta
Ella murió en el hospital
Él quedó en la furgoneta
Agonizante se hundió el sol
Tras las dunas del desierto
Y lagrimeando lanzó una flor
A los amantes del Mar Muerto
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Llegó su voz
Con sonido de viento azul sagrado
Me cubrió su voz tierna y susurrante
Como acto de amor puro y ritmado
Que enlaza y absorbe a los amantes
Sonó como un eco en el lento aire
Ese timbre lejano de oboe pausado
Y con ritmo de tambores del Zaire
Logró acariciar mi oído enamorado
Su voz dulzona de pulsos musicales
Me hundió en un concierto de cuerdas
Y así arpas, violas y laúdes verticales
Avivaron con su canto mis horas lerdas
La esperaba, desde hacía largos días
Tristes jornadas sin su voz enamorada
Horas eternas que el reloj me escondía
Agujas veloces, palpitando en la nada
Su voz me llegó con perfume de violeta
Y me olvidé de todo al oír esa voz mía
Me arribó en color magenta de trompeta
Proyectándome su música, luz y alegría
Adorable y extraña criatura ya te espero
Entregado a tu poder de encantamiento
No olvides Circe mía que soy tu Odiseo
Esperando ansioso el deseado momento
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Levanta vuelo
Satélite tuyo, giro a tu vera
Más celoso que un rey moro
Con la ansiedad del que espera
Recuperar un perdido tesoro
Sigo la estela de tu fragancia
Que me embriagó el primer día
Intentando acortar la distancia
Que pusiste entre tu alma y la mía
Pusiste distancia entre los cuerpos
Seguro que tendrás un motivo
Silencio pongo de dolores muertos
Soy de ti cada día más cautivo
Vengo casi a olvidar tu pasado
Pero me obsesiona tu presente
Tan frío y distante de mi lado
Rodeada siempre de otra gente
Para siempre y sin treguas te quiero
En la noche otra luminosidad no ansío
Que la luz y el aroma de un jazminero
Y la claridad de tu cuerpo junto al mío
Dormitan mis penas en el cielo
¡Cómo duele el alma sin tu compañía!
¿A qué esperas? ¡Levanta vuelo!
Y aterriza en mi nocturno mediodía
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Presagio
Desde hace muchos años veo las horas volar
Corriendo desesperadas detrás del tiempo
En acelerado y enloquecido movimiento
Como si las persiguieran o no fueran a llegar
En eléctrica, loca e infernal carrera
Agobiadas, exhaustas, desenfrenadas
Relampagueantes, al límite, sin paradas
Angustiosas, sin retorno y sin espera
De pronto llega espesa la penumbra
Se sobrecoge descorazonada la aurora
Avanza lenta pero desgarrada la hora
El sol se confabula y ya no alumbra
Extiende su manto la pena umbría
Se alejan gaviotas bañadas de espuma
Llega el silencio que tu sabor rezuma
Tu voz lejana, oscura, inerte, fría
Que callado el silencio y que espacio
Habita entre tu cuerpo y el mío
Que con un agudo y febril escalofrío
Arrastra esta sed que llega despacio
Paso por tu piel, tus labios y tus ojos
Como por un enorme y blanco desierto
Como un velero distanciado del puerto
Detrás de rumbos inciertos y borrascosos
Mas no desfallece mi esperanza y mi aliento
Espera envuelto en este silencio que no culmina
De muy lejos la llegada perfumada y femenina
De tu voz que es expresión de mi sentimiento
Y sé que pronto las horas correrán de nuevo
Despertaré con un beso que será presagio
De haber sobrevivido ambos al naufragio
Y sellaremos el futuro con un... te quiero
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Hasta la victoria siempre
Treinta y un años han pasado
Y tu gigante figura ha crecido
A mito te han elevado
Los que no te han conocido
Tu cuerpo han acribillado
Pero con tu luz no han podido
A tu voz la han silenciado
Mas tu pensamiento sigue vivo
Nos mostraste el camino
Con tu presencia elegante
Luchaste para cambiar el destino
Marchando siempre adelante
Luchaste por tu América Latina
Olvidando que la muerte te observaba
Trabajaste por los pobres noche y día
Con esa generosidad que te emanaba
Con el tiempo muchos han cambiado
Con los años algunos se han vendido
Pero tu simiente ha germinado
Pues en los jóvenes ha prendido
Tuviste la valentía suficiente
Para ir a la ONU a denunciar
Al imperialismo y a su gente
Que otra historia va a empezar
Que los hasta ahora despreciados
Han decidido empezar a combatir
Los maltratados, vilipendiados
Otra historia comenzarán a escribir
Se han cansado ya de ser rebaño
Estando a la sombra de otros
Después de los tristes 500 años
Burlados por unos y por otros
Levantaste una ola que aún crece
De derecho pisoteado y justicia reclamada
De rencor acumulado que no perece
Por años de sometimiento y años de nada
Tenemos una epopeya por delante
Que los olvidados van a escribir
Siguiendo tu camino, comandante
Una nueva América va a surgir
Porque tú no has muerto, sigues vivo
Caminas con firmeza delante de tu gente
Por eso en mi humilde homenaje te digo
Gracias comandante, hasta la victoria siempre
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Errores de cálculo
Retiran sujeciones
Hora prevista
Despegue, vuelo
Objetivo a la vista
Comunicado
Pulsado botón
Alcanzado objetivo
Cumplida misión
Diecisiete en Aleksinac
El cinco de abril
¿Cuántos en Pristina
El nueve de abril?
Cincuenta y cinco
Grdelicka Klisura
El doce de abril
Esto es una locura
Estruendo
Zumbidos
Escombros
Heridos
Djakovica
Catorce de abril
Fueron setenta y cinco
Pudieron ser mil
Surdulica
Zona residencial
Veinte, el veintiocho
Esto es demencial
Sangre, gritos
Confusión
Muerte
Consternación
Cuarenta y siete
Puente de Luzane, autocar
Primero de mayo
Matar por matar
Quince en Nis
El siete de mayo
Tres en la Embajada china
El ocho de mayo
Korisa, trece de mayo
Campamento militar
Ochenta y siete civiles
Que allí no debían estar
Hospital Dragisa Misovic
Barrio Dedinje, Belgrado
Fueron cuatro pacientes
Un veinte de mayo soleado
El veintiuno de mayo
Cayeron diecinueve
Cárcel de Istok
Un preso no conmueve
Kosovo
Guerrilla independentista
Veintidós de mayo
Siete más para la lista
Treinta de mayo
Varvarin
Al menos once
Masacre sin fin
Surdulica, Uno de junio
Veinte ancianos
Asilo geriátrico
Trozos de piernas y manos
Suenan sirenas
Desesperación
¿Por qué al asilo?
¿Equivocación?
Rueda de prensa
Despreocupación
Son errores de cálculo
No hubo intención
Doscientos cincuenta y cuatro
Daños colaterales indeseados
Para ellos es sólo un número
Son errores no calculados

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El sol de una tarde otoñal
El sol de la tarde ilumina el lado oeste del salón
Maria Elisa está sentada, frente al piano marrón
Una dulce melodía de Chopin invade toda la casa
Avanzando lentamente como una nube que pasa
Toca de memoria, su mirada ausente y perdida
Su pensamiento lejano va desnudando su vida
Sus manos recorren mecánicamente el teclado
Mientras su corazón sufre evocando el pasado
Recordaba a su padre que se lo había advertido:
No son sinceras las intenciones de tu prometido
Su figura y su encanto, envuelven tu inocencia
Ten cuidado hija querida, sólo busca tu herencia
Tuvo varias oportunidades para haberse casado
La habían cortejado dos médicos y un abogado
Pero ella, se aferró al recuerdo de aquel amor
A pesar que sólo le había traído penas y dolor
Luego de muchos años lo volvió a encontrar
Todavía lo amaba, pero no lo pudo perdonar
La había humillado y no podía haber perdón
El tiempo había endurecido su frágil corazón
Prometió no volver a verle, pero el destino
Fue cruel otra vez al cruzarlo en su camino
Esperó a oír el sonido de sus pasos al alejarse
Y regresó a su hogar lentamente, sin pararse
En otro tiempo quizás hasta hubiese llorado
Como el tímido rocío, que baja enamorado
Por los pétalos de una rosa triste, en soledad
Pero ahora ella es su propia luz en oscuridad
El sol de la tarde ilumina el lado oeste del salón
Ya no despide melodías, el viejo piano marrón
Mientras notas de silencio cubren la tarde otoñal
María Elisa peina sus cabellos frente al ventanal
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Deja
todo
Estás íntegra en todas partes
Amortiguando mi soledad
Tu sombra me da luz y es arte
Que comparte mi intimidad
Eres telón de cielo coloreado
Por paleta y mano experta
Descubierta tras el decorado
Por director de mirada abierta
El contorno de tu figura
Dibuja un banco de coral
Que se adivina bajo el agua pura
Y cristalina, de mi manso mar
Te paseas por ese mar, voluptuosa
Como el cisne hembra por el lago
Contorneando tu silueta, orgullosa
Provocando al cisne enamorado
Si en verdad sientes que te quiero
Deja todo y ven junto a mí
Desde hace siglos te espero
Y cada día sueño que estás aquí

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Callecita
(Dedicada a Heraclio Fajardo, la calle donde nací)
Callecita de mis sueños
Juveniles y escondidos
Callecita hoy te recuerdo
La distancia no es olvido
Callecita de mi barrio
Con subidas y bajadas
Callecita cuanto extraño
Tus farolas de madrugada
Callecita de hormigón
Veo intacta tu silueta
Del botija sos pulmón
Sos pelota y bicicleta
Callecita te recorro
Cuando juego a recordar
Callecita no te borro
Hoy te vuelvo a evocar
Luces tu mejor vestido
En el cumpleaños del club
Vos sos cómplice y testigo
De mil noviazgos de juventud
Vos sos la mejor cancha
Para los pibes del lugar
Y sos tablado de risa ancha
Cuando llega el carnaval
Callecita sos historia
En las voces que se fueron
En recuerdo a su memoria
Canto estos versos sinceros
Callecita un día frío
De julio me viste nacer
Callecita con tu abrigo
Me ayudaste a crecer
Callecita entre tus brazos
Yo quisiera descansar
Cobijarme en tu regazo
Volver años hacia atrás
Callecita una mañana
En silencio te dije adiós
Miré otra vez a mi ventana
Y me alejé lento de vos
Callecita fuiste llanto
Cuando me viste alejar
Que tu llanto se vuelva canto
Cuando pueda regresar
Callecita de mis desvelos
Que un día me viste partir
Callecita cuanto anhelo
En tus brazos poder morir

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A mis hijas queridas (Fiorella y Gabriela)
Os quisiera proteger de quién se dirá vuestra amiga
De la calificación injusta de vuestro profesorado
De la lluvia justo el día de esa tan esperada salida
De que entreguéis el corazón al hombre equivocado
Os quisiera proteger de la maldad del ser humano
Y de los golpes traicioneros y bajos de la vida
Cuando ésta os haga sufrir y venga mala la mano
Renaced de vuestras cenizas, no os deis por vencidas
Os quisiera proteger del calor y el intenso frío
De las decepciones y disgustos que os hagan sufrir
De las piedras que pondrán en vuestro camino
No obstante os abro la puerta para que podáis vivir
Os pido perdón por mis errores sin voluntad
Por mi mal carácter a veces y por mis exigencias
Por imponer mis criterios contra toda verdad
Y por vuestra educación siguiendo mis creencias
Os pido perdón por querer influir en vuestro futuro
Olvidando que no sois mi segunda oportunidad
Gracias por demostrarme aunque me pareciera duro
Que ninguna expectativa alcanza vuestra realidad
Gracias por ser idénticas a como os había soñado
Y a la vez únicas, diferentes, con espíritu profundo
Y por las cartitas que en mi cajón he encontrado
Con la leyenda: " eres el mejor papá del mundo "
Jamás ninguna sinfonía sonará mejor a mis oídos
Que vuestras palabras cargadas de amor y ternura
Gracias por el brillo de vuestros ojos encendidos
Que me guían en la inmensidad de la noche oscura
Recordad que el poseer algún talento especial
No depende de vosotras, de nosotros tampoco
Iríamos a buscarlo al cielo o al fondo del mar
Pero aunque lo tengáis, todo sacrificio es poco
Sin esfuerzo, sacrificio y perseverancia
El talento se desvanece en ilusiones perdidas
Sólo aquel que lucha y tiene constancia
Llega al fin a las metas deseadas y prometidas
Deseo que sepáis que las mejores cosas de la vida
No tienen precio, pero sí un incalculable valor
Los atardeceres misteriosos en una playa perdida
Unas gotas de rocío en una rosa, la palabra perdón
Las manitas de un bebé apretando las vuestras
La verdadera amistad, la solidaridad y la democracia
La lucha por aquellas causas justas y honestas
La alegría del Floppy cuando volvéis, la palabra gracias
Deseo que nunca crezcáis del todo y en vuestra alma
Guardéis la ingenuidad de creer que a veces
El mundo puede ser mágico, que mantengáis la calma
Sabiendo que hay días que amanece dos veces
Deseo que encontréis el amor profundo y la ternura
De un hombre íntegro y que lo gocéis toda la vida
Pero que experimentéis aunque sea una vez la locura
Y el desenfreno arrollador de una pasión encendida
Que no os convenzan de que todo desilusiona
Seguid con vuestros ojos un velero en el mar
Descubrid el placer de la lectura que emociona
Y el sentimiento de la poesía que hace vibrar
Deseo que ante todo seáis siempre muy felices
Que viváis siempre vuestra propia vida en libertad
Que no os abandone la luz del sol y sus matices
Y que mamá y yo podamos vivir vuestra felicidad

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Deseos invisibles
Jóvenes jinetes alados, vertiginosamente volarán
A tu encuentro nocturno y en su inmenso fragor
Con frágiles voces y su rítmico tañido, danzarán
Libres y quietos en una esfera de vidrio sin color
Una luz deslumbrante, inabarcable, la iluminará
Envolviéndote con deseos de que seas muy feliz
Sombra y luz transfigurada, nos abraza en el final
Ruedan invisibles, cuerpos encendidos en el tapiz
Náufrago en tu silencio, me alimento y bebo de ti
Extendiendo mezcla de sabores a mi sed infecunda
Fundiste el hielo aletargado que hibernaba en mí
Rompiste el espacio curvo que en mi pecho abunda
Danzas con aliento sereno y tu fuerza irreprimible
Nadando por mis anhelos secretos e inconclusos
Oscuros, ciegos y ocultos en el fuego invisible
Oscilando entre un laberinto de destellos obtusos
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Despega
¿Qué mágica luz te hizo de pronto aparecer
y a veces amenaza con hacerte desaparecer?
¿Qué viento mágico te trajo hasta mí disfrazada
entre envolventes nubes y estrellas apagadas?
¿Dónde estaba hasta ahora tu torrente de vida?
Espiga clara que provoca mi pasión detenida.
¿Qué recuerdos ocultos anida tu tempestuosa alma?
Que cual grillo sistemático golpea la mía en calma.
¿Por qué temes y destilas tus secretos gota a gota?
¿No merezco oír las verdades brotando de tu boca?
Observa como se hunden mis alegrías impotentes
Ante tu vibrante manantial de sílabas ausentes.
Ábrete y no temas, no me asusta conocer la verdad
Sólo temo que nuestra arena permanezca sin pisar.
Despliega tus alas, no temas caer y echa a volar
Abre tu ilusión diáfana que nunca te dejaré de amar
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Para tí, mujer trabajadora
Para ti, mujer abnegada, mujer trabajadora
Para ti mujer, va hoy esta flor y mi canción
Para ti, dulce, tenaz y sacrificada luchadora
Para ti, todo mi respeto y toda mi admiración
Los diarios nos mencionan a mujeres famosas
Nombres grabados a fuego y oro en la historia
Cantan loas a sus logros, a sus grandes cosas
Nos hablan de sus virtudes y de sus memorias
Pero yo quiero cantarte a ti silenciosa luchadora
Que te levantas la primera, al atisbar los rayos del sol
Mujer de mil nombres, de mil caras, de mil horas
Compañera en la lucha y con tiempo aún para el amor
A ti que día tras día vas al hospital, a la oficina
Al campo, a la fábrica, a la calle, al mundo a remar
A ti que aunque llegas a casa extenuada, rendida
Todavía guardas una sonrisa y reservas para amar
Me viene este canto de lo más profundo de la vida
Acumulado estaba el homenaje a tan maravilloso ser
Muchos versos había escrito, pero a ti te lo debía
Madre, hermana, esposa, hija, compañera... mujer

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¡Por fin llegaste!
¿No es acaso fugaz, mutante y efímera la alegría
y su recuerdo nostálgico, sombrío, triste y doloroso?
¿Y no se escapa el dulce placer, que infinito parecía,
ágil y veloz como un haz de luz radiante y luminoso?
¿Por qué entonces vuelven amenazantes a mi memoria
todos aquellos recuerdos tristes de un placer lejano?
¿Por qué regresan envolventes, si creí que eran historia,
esculpidos deliciosamente con el cincel de tu mano?
¡Por fin llegaste luminosa como el sol del mediodía!
Estuve esperándote años con angustia doliente.
Se hicieron eternas las horas y muy largos los días,
empujando hasta el infinito sueños de amor ausente.
Llegaban en círculos sollozos de violines lejanos
que inundaban mi corazón de lánguida monotonía.
Eran días de ruidos sordos y cantos casi velados
y noches de falsa sonrisa e interna melancolía.
De súbito, en la tarde, unos ojos cuyos destellos
imitaban el color del cielo, luminoso y brillante,
se me aparecieron bruscamente, abrasando ellos,
a mis pálidas pupilas, escarchadas y distantes.
¡Por fin llegaste con persuasiva complacencia!
Con tus ojos como braseros quemando sin piedad.
Con tus alas de fuego inclinándose con cadencia
danzando ligeras entre mi rebosante felicidad.
Llegaste joven embriagándome con tu olor a rosas.
Cálida y hermosa, como un soplo de aire fresco,
con aires de indolencia y de belleza silenciosa.
Con un imprudente interés en mí, que no merezco.
Es ya inevitable; ni las tormentas más feroces,
podrán alejar tu sombra enlazada a mi sentimiento.
Amo esta complicidad que sólo conocen los dioses
y el riesgo que provoca tu cuerpo y tu pensamiento.
La brisa de la otra noche ha derribado el muro.
Ahora vuelvo a vivir, vuelvo a creer y soñar.
Ahora existe otro mañana, existe otro futuro,
otro camino por el que tu luz me ha de guiar.
Cerremos apenas nuestros ojos y enternecidos,
dejémonos acariciar por el aire dulce y mecedor.
Fundamos nuestros cuerpos y nuestros sentidos
y extasiados dejémosle libertad a nuestro amor.
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